viernes, 9 de octubre de 2020

Ítaca y la Nave de los Vientos



Fui invitado para presentar la última obra de Jesús López, el insigne escritor de Setenil de las Bodegas, llamada La Nave de los Vientos. 

Viaje mítico a través del alma. donde el autor se adentra sin censura alguna en lo más profundo de la psique, haciéndonos participar de un mundo interior rico de igualar.

En mi participación, hice referencia al mito de la expedición y la aventura. Ese recorrido legendario a través la literatura y que ha supuesto una perpetua compañía, pasando desde Ulises a Simbad el Marino... 

Viaje del héroe donde nada más se representa el eterno anhelo del genero humano que significa ir más allá de lo establecido y que hoy en día me atrevería a definir como "Lo Permitido".


Itaca

Cuando emprendas tu viaje a Itaca
pide que el camino sea largo,
lleno de aventuras, lleno de experiencias.
No temas a los lestrigones ni a los cíclopes
ni al colérico Poseidón,
seres tales jamás hallarás en tu camino,
si tu pensar es elevado, si selecta
es la emoción que toca tu espíritu y tu cuerpo.
Ni a los lestrigones ni a los cíclopes
ni al salvaje Poseidón encontrarás,
si no los llevas dentro de tu alma,
si no los yergue tu alma ante ti.


Pide que el camino sea largo.
Que muchas sean las mañanas de verano
en que llegues -¡con qué placer y alegría!-
a puertos nunca vistos antes.
Detente en los emporios de Fenicia
y hazte con hermosas mercancías,
nácar y coral, ámbar y ébano
y toda suerte de perfumes sensuales,
cuantos más abundantes perfumes sensuales puedas.
Ve a muchas ciudades egipcias
a aprender, a aprender de sus sabios.


Ten siempre a Itaca en tu mente.
Llegar allí es tu destino.
Mas no apresures nunca el viaje.
Mejor que dure muchos años
y atracar, viejo ya, en la isla,
enriquecido de cuanto ganaste en el camino
sin aguantar a que Itaca te enriquezca.


Itaca te brindó tan hermoso viaje.
Sin ella no habrías emprendido el camino.
Pero no tiene ya nada que darte.


Aunque la halles pobre, Itaca no te ha engañado.
Así, sabio como te has vuelto, con tanta experiencia,
entenderás ya qué significan las Itacas.

Konstantino Kavafis



viernes, 11 de septiembre de 2020

La Granja de Tasha Tudor



Tasha Tudor nació en Boston, Massachusetts. Hija de un arquitecto naval llamado W. Starling Burgess y de la destacada retratista llamada, Rosamund Tudor.

Siendo el padre admirador del personaje Natasha, del libro Guerra y Paz, la niña fue bautizada como Natasha, quedando reducido su nombre en Tasha. 

Lo más importante de todo, es que Tasha nunca quiso que el tiempo sucediera, no le interesaban los inventos ni las nuevas tecnologías. 


Tasha era mujer de un viejo capitán, eso decía ella. Pero era una mentira que ella se inventó para sostener su tremendo imaginario, dando paso a una fantasía bajo la que estableciera todo un estilo y forma de vida. 

Le encantaba diseñarse ella misma la ropa, amaba la jardinería, la tierra, el viento, los juguetes antiguos y el paso de las estaciones. La buena cocina, las hortalizas frescas y las nanas que le cantaba a sus hijos en el anochecer. También los libros, las antigüedades, decorar cestas, el teatro de marionetas, las acuarelas, las muñecas de porcelana y diseñarse pañuelos para el cuello. Y por encima de todo, detestaba los zapatos, descalzándose cada vez que podía. 

También se podía considerar una persona auto-suficiente, debido a que el jardín llegó a darle casi todo lo que necesitaba. Y que ni que decir tiene, qué con la publicación de sus libros, estos cada vez le aportaban más dividendos. 


En 1938, contrajo matrimonio con el que fue el padre de sus 4 hijos, Thomas McCready. 

Ese mismo año (1938), Tasha publicó su primer libro, Pumpkin Moonshine, pasando a ilustrar tarjetas de felicitación. 

A Tasha les gustaba enmarcar sus ilustraciones con cenefas en las que se enredaban flores y animales, reflejando escenas idílicas y tradicionales. 

El éxito de su libro Mother Goose (1944) le permitió comprar su propia granja. Y al disponer de diecisiete habitaciones, necesitaba mucho trabajo y dinero. Decidiéndose Tasha a montar su propia tienda; la Ginger and Pickles Store. Compaginando la venta con la publicación de dos libros por año y numerosas tarjetas postales. 

Ilustró casi cien libros hasta que en 2003 publicó su obra cumbre; Corgiville Christmas


Su primer matrimonio acabó en 1961, seguido de un segundo intento marital en 1966. 

Con sus hijos ya independizados, y tras el gran éxito cosechado con Corgiville Fair (1971); decidió trasladarse a Vermont, la granja que su hijo Seth construyó para ella. 

El trabajo de Tasha fue muy premiado, pero no fue lo único que despertó el interés del público; su estilo de vida fue documentado en diversas ocasiones. La primera, producida por Nell Dorr en 1957; The Golden Key: Enter the Fantasy World of Tasha Tudor

Durante las dos últimas décadas de su vida, recibió a mucho de sus numerosos admiradores en su granja, siendo una constante fuente de inspiración para muchos. 


Sus hijos han publicado dos libros sobre ella: Drawn from New England y The Private World of Tasha Tudor

Tasha Tudor murió el 18 de junio de 2008 en Marlboro, Vermont. Su patrimonio, fue valorado en más de 2 millones de dólares.


martes, 28 de julio de 2020

Apuntes diversos sobre pinturaterapia



Donde no alcanza la palabra, las imágenes pueden nombrar lo innombrable, pueden describir lo indescriptible, pueden proporcionar alivio y pueden ofrecer una mirada a las profundidades del interior. Desde lo funcional podemos considerar que pintar nuestras imágenes internas, facilita una limpieza psíquica que no solamente libera las energías, sino que, simultáneamente, origina un cambio en su distribución que permite un cambio en la dinámica interior”.

Jolande Jacobi


Las inhibiciones de la expresión…


El contacto con los colores y el acto creativo ayudan a disolver estas barreras, debido a ello nuestras imágenes verdaderas pueden aflorar. Ellas nos mostrarán el camino para una aceptación más profunda de cuanto somos. La expresión de nuestras imágenes internas libera las energías; fijadas en la defensa del carácter y nos enseña el camino para encauzarlas hacia una vida más de acuerdo a nuestro sentir.

Cualquier forma de Arteterapia lleva implícita los preceptos gestálticos más importantes: solamente puedo expresarme en el aquí y el ahora, no hay otro lugar para la acción que el presente. Sólo yo puedo expresarme y soy responsable de ello, nadie más puede hacerlo por mí, y necesito prestar atención a la experiencia en curso, poniendo todos mis sentidos al servicio de la creación.


Toda técnica expresiva es una técnica de integración, porque expresar significa traer al percatarse lo que estaba asociado de este, o traer el dominio de la acción algo que la persona llevaba en su mente como un pensamiento, imagen o sentimiento disociado, y por lo tanto, ineficaz.

El ejercicio de la pintura es básicamente una expresión a través del cuerpo… 

La disposición sencilla del taller y el hecho de trabajar siempre con el mismo material son partes importantes de este encuadre arte-terapéutico, ya que facilita la atención de los clientes en la tarea de pintar y posibilitan profundizar en la expresión plástica.

Las manos son nuestra herramienta más importante. Ellas posibilitan un trabajo muy directo en la frontera de contacto (piel) y nos conectan con informaciones registradas en el cuerpo, a menudo inaccesibles a las palabras. Por lo general, el contacto con lo pintado suele ser más profundo si se pinta directamente con las manos. El uso de las manos inamovible, fomento su uso, pero según el ritmo de la persona, porque muy a menudo el uso de las manos requiere tiempo y significa superar muchas barreras.


Al ser pinturas al agua su manejo es muy sencillo y eso confiere seguridad casi desde el principio y permite abordar la tarea de pintar con confianza. Durante el proceso tendrá lugar un aprendizaje plástico, siempre enfocado desde la necesidad de expresión de cada uno.

Pintamos para nosotros no para agradar a nadie.

El grupo acompaña y potencia el trabajo creativo y personal de cada uno, pero no interviene de forma activa.

El grupo acompaña y potencia el trabajo creativo y personal de cada uno, pero no interviene de forma activa.

El cuerpo es de suma importancia a la hora de pintar. Es el receptáculo de las impresiones sensoriales, tanto internas como externas, y es el medio de expresiones de las mismas a través de las manos.

El contacto directo de la piel con el color y la hoja facilita el acceso a emociones, a veces, largamente almacenadas con el cuerpo sin ser reconocidas.

La postura de pie facilita el apoyo y la expansión del cuerpo, nos procura una acusada sensación de presencia y se hacen fácilmente visibles nuestras inhibiciones y bloqueos corporales.


Una sesión de pintura-terapia tiene una duración más larga que una sesión de terapia hablada, debido a las características de la pintura, ya que necesita tiempo para su desarrollo. Tanto si el trabajo es individual como si es grupal, hay un espacio de diálogo previo a la pintura, y un tiempo al final para compartir la experiencia. Lo pintado en la anterior sesión está colgado en la pared y es la puerta de entrada a la nueva sesión. A veces se trabaja durante varias sesiones en un mismo cuadro.

Cuando se empieza una nueva pintura, se elije primero el formato de la hoja, horizontal, vertical o a veces diagonal. Esta elección es importante, pues nos orientamos en el espacio por unas coordinadas determinadas. Sabemos lo que es arriba y lo que es abajo, lo que está cerca y lo que está lejos. Sobre un pliego de la hoja representamos también esta forma de situarnos en el mundo. He constatado que se tiene una percepción corporal muy certera sobre el formato y el espacio que se necesitan, aunque nos puede llevar tiempo percibirlos de manera consciente. Si hace falta más espacio para pintar se pueden añadir hojas de forma horizontal o vertical, o pintar directamente sobre la pared revestida.


Al finalizar el tiempo dedicado a la pintura hay un espacio de compartir. Durante ese compartir no se analizan los dibujos. El énfasis se pone en lo vivido durante las sesiones y en cómo relaciona cada persona su forma de pintar y la temática emergente con sus situaciones vitales. También se respeta el silencio si alguien no quiere comentar nada. Esto ocurre con cierta frecuencia, ya que con la pintura podemos expresar aquello para lo que todavía no tenemos palabras.


lunes, 6 de julio de 2020

Yo, Ennio Morricone, he muerto





Yo, Ennio Morricone, he muerto. Lo anuncio a todos los amigos que siempre me fueron cercanos y también a esos un poco lejanos que despido con gran afecto.

Pero un recuerdo particular es para Peppucio y Roberta, amigos fraternos muy presentes en estos últimos años de nuestra vida.

Hay sólo una razón que me empuja a despedirme de este modo y a tener un funeral privado: no quiero molestar.

Saludo con mucho cariño a Ines, Laura, Sara, Enzo y Norbert por haber compartido conmigo y con mi familia gran parte de mi vida.

Quiero recordar con amor a mis hermanas Adriana, Maria y Franca y sus seres queridos y hacerles saber cuánto las quise.

Un saludo lleno, intenso, profundo a mis hijos Marco, Alessandra, Andrea y Giovanni, mi nuera Monica y a mis nietos, Francesca, Valentina, Francesco y Luca.

Espero que entiendan cuánto los he amado.

Por último María (pero no última). A ella renuevo el amor extraordinario que nos ha mantenido juntos y que lamento abandonar.

A ella es mi más doloroso adiós.



domingo, 22 de marzo de 2020

Cartas a Thyrsá; Los Cantos Sanadores



En "Cartas a Thyrsá" a la Culmen Eulalia se le conocía como la "Hermosa Sanadora", siendo la regente del Pabellón de la Sanación en la lejana y mítica Casalún. 

Siendo cada una de las Culmens responsables de un área determinada y entre todas, conformando lo que se denomina como el cuerpo de la doctrina o la base de todo conocimiento.


Las áreas de curación se dividen en diferentes formatos, quedando enumeradas en siete. 


Del Contacto o del Masaje.

De la Danza.

De los Paseos Sanadores.

De los Baños y las Aguas.

De los Poemas y las Canciones.

Del Poder de los Prados.

De Murmullos y Susurros.


Todas las disciplinas engloban el arte de la curación, la seis primeras las pueden aplicar cada sacerdotisa del culmen, salvo la séptima que se denomina; Murmullos y Susurros, siendo altamente poderosa, a la vez que peligrosa. Esta solo la culmen Eulalia, junto a su círculo más íntimo, puede realizarla.


Los hijas de las mujeres somos una sola.

Se trata de amar, siempre de amar,
se trata de servir, siempre servir.

Hablamos de curar y ofrecer la gran sensación.

No existe más que el amor en esta tierra,
las fronteras nos guardan de los agujeros innecesarios.

Que sea el alma quien controle la pureza,
tú vida y todos los acontecimientos,

Toda sanación proviene del cariño
y si una es capaz de comprenderlo,
el cuerpo responderá eficazmente.

Debido a ello,
no pierdas tu tiempo con malentendidos.

¡Que prevalezca el amor entre nosotras.
que todas las mujeres amen!

Sea tú dicha la mía,
y la mía... tú vida entera.


© Todos los derechos reservados

miércoles, 4 de marzo de 2020

Josefina Bracken; la eterna golondrina o la osadía de ser una misma


¿Quién arribó en estas costas
buscando una casa, un nido,

como las golondrinas errantes?

Si tu destino te guía
a Shanghái, China o Japón,
no olvides nunca que en estas costas,
un corazón late por ti.



“A Josefina”
José Rizal


Nuestra historia extraordinaria de hoy nos lleva hasta Filipinas, por lo que tocaremos parte de la vida de Josefina Bracken, así pues sentaos y acomodaos, ya que os aseguro que no tiene desperdicio cuanto os voy a narrar...

Josefina nació un 3 de octubre de 1876 en Hong Kong, siendo hija de padres irlandeses. Tras morir su madre, poco después del parto, fue adoptada por su padrino; el estadounidense George Taufer, un ingeniero viudo, casi ciego, que disfrutaba de una vida bastante acomodada en Hong Kong.



Al poco de llegar Josefina, su padrino se casó con una señorita portuguesa, dándole una hija y falleciendo, al igual que la madre de Josefina, al poco de dar a luz. 

Entre ambas hermanas mantuvieron una cálida y amorosa relación, hasta que el señor George volviera a contraer matrimonio por tercera vez. Sin embargo, esta nueva esposa no congenió con Josefina, convirtiéndose dicha relación en una permanente disputa e incluso llegando a las manos en el jardín de la casa. 

Por lo que Josefina, con tan solo quince años de edad, decidió refugiarse en el Convento de las Hermanas Canossianas. Habiendo de implorarle su padrino el regreso a casa, tras jurarle que había abandonado a su esposa. Carácter no le faltaba a la muchacha. 




Al poco tiempo, Josefina recomendó a su padrino que visitase a un famoso oftalmólogo llamado José Rizal. La cuestión era que por entonces, Rizal se encontraba exiliado en Dapitan, al sur de Filipinas. Por lo que navegaron hasta Filipinas, llegando a Manila un 5 de febrero de 1895 y desde allí hasta Dapitan.


La doble catarata de George era irreversible, aun así el doctor hizo todo cuanto estuvo en sus manos. Durante el mes que permanecieron en la consulta, Rizal y Josefina se enamoraron, quedando el inteligente doctor, deslumbrado ante aquella mujer de ojos azules que desprendía una pasión desmesurada. 

Inmediatamente Rizal solicitó el matrimonio católico por deseo de George, el padrino de Josefina. Pero debido a su postura política, el sacerdote local solo estaría de acuerdo a conceder dicha ceremonia, si Rizal obtenía el permiso del obispado. 

Narcisa, la hermana de Rizal, acompañó a Josefina en el viaje de regreso a Manila, ante la insistencia de Rizal que no deseaba perder a Josefina, proponiéndole matrimonio civil, ya que él jamás se retractaría de sus pensamientos.






Josefina aceptó el matrimonio amparada en la familia de Rizal, y así formaron una familia en la casa de bambú rosa del doctor. Los jóvenes enamorados vivieron felices durante los primeros años de relación, hasta que debido al carácter de ambos, comenzaron las disputas. 


El 30 de julio de 1896, Rizal recibió una carta del Gobernador aprobando su petición de servir como médico voluntario en Cuba, ya que debido a sus publicaciones y críticas políticas su vida peligraba. Pensando ingenuamente que alistándose en el ejército, no podrían en duda su lealtad hacia España. 

No dio tiempo a ello, su destino estaba ya trazado, los militares necesitaban dar un golpe sobre la mesa que impusiese respeto ante las constantes sublevaciones en las islas. Por lo que Rizal y Josefina subieron al vapor "España" partiendo de madrugada y llegando a Manila el 6 de agosto de 1896. 

Siendo inmediatamente arrestado a bordo del crucero "Castilla" que le debería llevar hasta Barcelona, donde haría trasbordo hasta La Habana. Siendo trasladado al Fuerte Santiago (Fuerza de Santiago) en Manila. 

El día 26 de diciembre de 1896 fue celebrado el Consejo de Guerra, estando presente Josefina, junto algunos periodistas españoles.

Condenado a muerte en un juicio que resultó ser una pantomima, instigado por las órdenes religiosas (es decir, dominicos y franciscanos). Rizal fue acusado de asociación ilícita con otros revolucionarios, siendo condenado a ser fusilado en el paraje de Bagumbayan (ahora Parque Rizal), 

Cometiéndose así uno de los mayores errores de nuestra historia y siendo uno de los desencadenantes del desastroso 1898.


Sobre las cinco de la mañana, dos horas antes de la ejecución, llegó a la celda el padre Vicente Balaguer, acompañado de Josefina Bracken. Con la justificación de celebrar la boda por el rito católico. Pero nada más lejos de la realidad, ya que era la única manera posible de poder verse por última vez. En la despedida se abrazaron llorando y Rizal le hizo entrega a su amada de un libro.



Tres días después de ser ejecutado, Josefina se unió a las fuerzas revolucionarias, bajo las órdenes del General Pantaleón García, inspirando de esta manera a la guerrilla insurrecta, tal como una mítica guerrera proveniente de la vieja Irlanda.

Ayudó a cuidar a los enfermos y heridos, pasó mucha hambre y se cuenta que luchaba descalza con un cuchillo en el cinto. Hasta que viéndose amenazada y estando a punto de ser capturada, huyó a través de la selva y el barro en busca de las fuerzas en Maragondon, donde fue testigo de la Convención de Tejeros el 22 de marzo de 1897. 


Tras la caída de San Francisco de Malabón (actual General Trias), Josefina huyó con su cuñado el General Paciano Rizal. Partiendo hacia la laguna de Bay, atravesando bosques enmarañados e inaccesibles montañas, descalza y a lomos de un carabao (buey). 


Sitiada y sin escapatoria fue mandada llamar por el General Polavieja, ofreciéndole la opción de abandonar el país o ser sometida a tortura y encarcelamiento hasta su muerte. 

Siguiendo los consejos del cónsul estadounidense, marchó a Hong Kong en mayo de 1897. Regresando así a la casa de su padre adoptivo que siempre la amó con locura. 






Haré todo lo posible para ser bueno con tu familia, especialmente con tus queridos padres: 

"Las manos que nos cortan, no podrán levantar y besar; 
pero nunca adoraran la mano que golpea". 

Cómo hizo que las lágrimas volaran por mis ojos 
cuando leí esas pocas líneas de ti. 

C
ariño, dime que piensas en nuestra querida y vieja cabaña 
en Dapitan y en los muchos dulces que hemos pasado juntos.

Fragmento de una carta de Josefina a José Rizal


Tras el fallecimiento de su padrino, Josefina se casó de nuevo con el filipino Vicente Abad. Algunas narraciones indican que la pareja regresó a Filipinas en mayo de 1899.

Después de algunos meses en Manila, se mudaron y se establecieron en la ciudad de Cebú. El lugar, para entonces, ya estaba bajo el control de los norteamericanos. Abriendo su marido la primera tienda de bicicletas en el lugar, un negocio que se dice floreció.





Amor, te amaré siempre.
Amor, nunca te dejaré.

Serás siempre mí preciosa
y yo seré sólo para ti;
nunca me separé.

Corazón a corazón,
Nunca decirse adiós.

José Rizal


El rápido avance de la tuberculosis, sin duda contraída en los años de lucha, hizo mella en el cuerpo de Josefina.

En la víspera del 14 al 15 de marzo de 1902, Josefina Bracken murió tranquilamente en Hong Kong, la tierra donde nació. 

Siendo enterrada en el cementerio de Happy Valley, no muy lejos de la tumba de su madre. Su esposo murió al año siguiente, de la misma enfermedad que Josefina, siendo enterrado en el mismo cementerio.





"¡Adiós, dulce extranjero, mi amor, mi alegría!"

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domingo, 16 de febrero de 2020

Noches del Baratillo



Quienes me conocéis sabéis que ando inmerso en mi nueva novela, con lo cual todo el tiempo que dispongo lo destino a su creación y repaso. Por lo que ando un poco perdido con el blog, mientras la poesía ha regresado con mucha fuerza, participando en este hermoso grupo al cual dedico este vídeo. 

Intentaré recuperar el tiempo perdido en el blog; ya que escribir, escribo y mucho. Siendo mi verdadera pasión sin la cual no hay manera de sobrevivir.

Disfrutadlo aunque repita estilo, las fotos son la mayoría mías, sintiendo verdadero placer al crearlo pues conocéis de sobra mi compromiso con lo "Andaluz". Genética que lleva uno en la sangre.