jueves, 22 de junio de 2017

Arte en los Refugios de Almería



"Un hombre, cualquier hombre, vale más que una bandera, cualquier bandera"


Eduardo Chillida


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"Me encuentro a solas, profundamente inquieto y difuso en el subsuelo, en lo negro, cerca de algún abismo, en el interior de unos refugios construidos hace años para que la gente pudiesen sobrevivir a la barbarie de la guerra"





Vayamos a los hechos:


Una flota alemana el 31 de mayo de 1937 bombardea Almería, mueren 40 personas y deja un reguero de 150 heridos, más 200 edificios destruidos.

El día de Reyes de 1937 , a las dos de la madrugada un avión bombardea la estación de ferrocarril; tres días más tarde varios aparatos vuelven a bombardear la ciudad.

Tras la caída de Málaga el litoral andaluz se vuelve un infierno.

Almería aguanta hasta el final como último reducto Republicano en España, quedando aislada y sola frente de los crueles ataques del bando nacional.

El comienzo de la monumental obra de ingeniería de los refugios se inicia tres meses después del alzamiento fascista de Queipo de Llano, Mola y Franco.

El proyecto fue encargado al arquitecto municipal Guillermo Langle Rubio. Participaron también el ingeniero de minas Carlos Fernández Celaya y José Fornieles, ingeniero de caminos.

Más toda la población de Almería, los barrios, comerciantes, gremios; el pueblo en su totalidad que de manera altruista colaboraron bajo el más alto grado de expresión voluntaria, acelerando así la  construcción de la magnámina obra.


Se consiguió crear cerca de cien accesos a los refugios, la idea era que ningún almeriense tuviese que recorrer una larga distancia para acceder a ellos en caso de ataque.


Los refugios disponían de enfermería, quirófano, sala de curas y zona de almacenamiento de víveres y una cocina - despensa. Luz y agua potable, con una longitud de 4.5 Km de galerías subterráneas.

Llegando a tener cabida para 40.000 personas, todo minuciosamente calculado para albergar casi a la totalidad de la población, que alcanzaba en aquella época un numero de 50.000 personas censadas, aunque incrementada inesperadamente por la famosa "desbandá" de Málaga, episodio terrible para la historia de España.

Tomada Almería por las fuerzas fascistas, los refugios fueron sellados y olvidados para siempre. Hasta que setenta años después se han vuelto abrir, teniéndose que llevar a cabo una ardua tarea de limpieza por el lodo acumulado y la retirada de raíces que impedían el acceso y la circulación por las galerías.




Sentado me apoyo en la pared de la galería, frente a mí; sobre una pared lateral que hace las veces de muro de contención, y aprovechando el fraguado del hormigón como lienzo, un niño ha dibujado. Plasmando podrá decir la impronta del miedo, de las bombas y de los aviones. Incluso el ruido del paso de los coches por el paseo, me ofrece la sensación en estos instantes de ser detonantes de la barbarie.

Me hallo solo, tremendamente solo en este largo pasillo. Frente a mí, el dibujo trazado sobre el cemento y meda por  imaginar a la gente apretada, el olor al espanto, la oscuridad más absoluta, los llantos de los críos, las respiraciones forzadas, los suspiros y algunos rezos por lo bajo (Nos encontramos en zona Republicana, aunque el hombre, de una manera u otra, ha sido creyente).

Y el arte una vez más, mejor dicho la expresión artística que se nos escapa ante tanto horror, a la propia situación presente. Cómo una especie de argumento maldito que nos acompaña desde el principio de la especie humana.

Sofocamos el miedo con lo creativo, disolvemos la parálisis que da el espanto con un movimiento de no es más que pura expresión o escape de la realidad.



¿Es esto Arteterapia? 

Mas bien diría que el intento de aislar un contenido en un fondo carente flujo y de vida.




¿Qué se puede expresar en un largo y oscuro pasadizo sepultado en el fondo de la tierra?



Ya lo aprendimos en Terezing, cuando el horror nazi azotaba en su mayor grado de terror de atrocidad y barbarie.

Cierro los ojos, me imagino a un niño pintado sobre el hormigón aún no fraguado, y me pregunto...


¿Cómo se puede pintar sin luz?



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