martes, 2 de agosto de 2016

Henri Rousseau y Guillaume Apollinaire; una Amistad que Traspasó la Muerte




Restaurant "Le Bateau Lavoir"


Se cuenta de cierto banquete en una noche de noviembre, allá por 1908 en que Pablo Picasso ofreciera cierto homenaje al viejo Henri Rousseau en el Beteau - Lavoir de París.

Me contaron que hubo un error a la hora de servir la comida, debido a la cantidad de invitados y que está tardó en hacerse llegar más de dos horas.

Mientras, que los ardidos e impacientes comensales vaciaban más de medio centenar de botellas del mejor de los vinos; y que haciendo honor a su peculiar sentido de la genialidad, Picasso mandó servir mientras llegaba la ansiada cena; todas las latas de sardinas que se hallaran en la despensa del restaurante.



Picasso muestra dos retratos de Rosseau

Se cuenta también, que en la bacanal cena degustaron tan exquisito manjar directamente de la lata; es decir sin pasar por el plato o la servilleta.



El Sueño de Rosseau

Esa noche Rosseau, el viejo aduanero, embriagado por el vino y el éxtasis, tocó al violín su célebre "Vals Clémence"; compuesto y dedicado a su primera esposa, fallecida por tuberculosis.

Y esa noche como fruto de el encantamiento nostálgico que ofrece la bebida; nuestro "primitivo" pintor dejó escapar una lágrima; mezclándose esta con unas gotas de cera que caían sobre la mesa desde una lámpara que ardía en el techo. Sin que el pintor, obviamente y debido a la ingesta de la bebida, tuviese posibilidad alguna de darse cuenta.

Atento al hecho, el poeta Apollinaire llevado también por el holocausto racional que ofrece el exceso de bebida; escribió este poema en una servilleta.


¿Recuerdas Rosseau, el paisaje azteca,

las selvas donde crecen los bananos y los mangos,

los simios derramando la sangre de las sandías,

y el rubio emperador muerto allá abajo?




Guillaume Apollinaire y Marie Laurencin” (1909)


INSCRIPCIÓN PARA LA TUMBA DEL PINTOR HENRI ROUSSEAU

(De Guillaume Apollinaire.)


"Te saludamos

Gentil Rousseau, escúchanos;

Delaunay, su mujer, Monsieur Queval y yo

Deja pasar nuestro equipaje sin pagar aranceles a

través de las puertas del cielo

Te llevamos pinceles, pinturas y lienzos

para que consagres tu tiempo

a la verdadera luz

y te dediques a pintar como mi retrato

la cara de las estrellas”


Henri Rousseau, El Aduanero, pintor francés.

Laval, 21-05-1844; París, 02-09-1910.

Inicialmente estuvo en la fosa común del cementerio de Bagneaux, en París. Desde 1947 sus restos reposan en el cementerio de Laval.



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