sábado, 2 de diciembre de 2017

Oda a la Inmortalidad de William Wordswort

Mí Poemario Personal


William-Adolphe Bouguereau_
Temptation, 1880



Aunque el resplandor que
en otro tiempo fue tan brillante,
hoy esté por siempre oculto a mi mirada.

Aunque mis ojos ya no
puedan ver ese puro destello
que en mi juventud me deslumbraba

Aunque nada pueda hacernos
volver la hora del esplendor en la yerba,
de la gloria en las flores,
no debemos afligirnos
porqué la belleza subsiste siempre en el recuerdo…


En aquella primera simpatía 
que habiendo sido una vez,
habrá de ser por siempre
en los consoladores pensamientos
que brotaron del humano sufrimiento,
y en la fe que mira a través de la
muerte.

Gracias al corazón humano,
por el cual vivimos,
gracias a sus ternuras, a sus
alegrías y a sus temores, 
la flor más humilde al florecer,
puede inspirarme ideas que, a menudo
se muestran demasiado profundas
para las lágrimas.


William Wordswort (1770 – 1850



martes, 28 de noviembre de 2017

Arteterapia, Algunos Ritos y Ceremonias de Curación



Imagen; Irina Werning


"Tener ojos y no tener miedo"


C. Naranjo

Los Ojibwas la llaman Kinomagewaphong, esa larga palabra significa "La roca que enseña" es un lugar de curación, de sanación física y espiritual. Puede que una de los mayores indicios históricos del poder del arte aplicado a la sanación en el mundo antiguo. Estamos en Canadá sus autores fueron antepasados de los indios Alonquinos. Para mí, mirando detenidamente la foto, llego a la simple conclusión de que no existe mucha diferencia entre el grabado en piedra de Peterborough y algunos dibujos del maestro Miró. 
Más de 900 petroglifos decoran la piedra, tallados con una precisión sorprendente, diseminados sobre una pared decorada “estilo naif”, si puede que sea una auténtica brutalidad lo que digo, pero me llega en eso.


Me viene a la memoria la paciencia desempeñada en la elaboración de los dibujos de arena de los navajos o a los monjes tibetanos mientras realizan el mándala tibetano del Kalachakra u otros de similares características . La curación va unida a lo meditativo, a la contemplación de símbolos y colores, junto con el amasado de la arena. En este caso en particular es digno de resaltar la exactitud del tallado, su disposición sobre la roca que atribuye un magnetismo tremendamente sugestionador de la obra.

La arteterapia ha estado presente desde el albor de los tiempos, las manifestaciones artísticas expresaban los misterios para el hombre antiguo y la posibilidad de sacralizar la tierra, junto a los vegetales y animales que compartían en el medio. Todo cuanto le rodeaba constituía un misterio, la posibilidad de constituir un recurso sanador, mágico o espiritual facilitaba el acto creativo. Como decía Jung “La deuda que tenemos con el juego de la imaginación es incalculable”




Recordamos las ruedas medicinales de los Big Horn en Wyoming. Ese arquetipo que se repiten en la totalidad de la historia primitiva; la rueda, el círculo como zona o espacio destinado a sanar. Siendo digno de resaltar la pluralidad de ruedas que se manifiestan por doquier en el mundo antiguo, que nos llegó casi inseparablemente de la danza, el movimiento corporal. El ritmo que imponía elasticidad necesaria; la oposición natural a la quietud. 

Leí una vez la existencia de una sociedad de sanadores llamada La Atirenda cuya danza se dirigía específicamente a curar la hernia que afectaba a la población Apache.



Luego estaba el rito de la pipa sagrada tan perfectamente detallado por Joseph Brown en su obra: siendo de resaltar la incorporación al ritual de una ingesta corporal, en este caso el humo sagrado, en otros será el peyote, mescalito, ayahuasca o humo de salvia en los rituales de purificación.

El ritmo del tambor, el fuego, la danza, las pinturas corporales, los baños de sudor, el bastón mágico o báculo. Las figuras totémicas… todos con una única finalizad; la sanación o limpieza psíquica y corporal.


Y en el otro lado del mundo nos llovían mándalas y espirales. El bello mundo celta sanaba a través de la palabra con la figura de Feidhilyn como última sacerdotisa de cierta tradición antigua. Los relatos en nombre del gran Bardo como figura indispensable de esta sociedad; trasmisora a través de la poética de toda la sabiduría atesorada. Los rituales del agua, las hierbas, el caldero sanador, las fuentes sagradas, el báculo de Lungh junto a la figura del herrero purificador. El hechizo, los lazos de colores y las ocho festividades sagradas. Ritos, prototipos de lo que aprendemos hoy en nuestros modernos centros de arteterapia.
Estaba también Asia; los Shamanes siberianos, el Tibet eterno con sus deidades, Budas, Tankas, mudras, máscaras, festivales, oraciones, mantrans, sonidos y los mándalas… que diariamente dibujaba el doctor Jung en su cuaderno rojo.


Estaba el I Ching, oráculo de mutaciones… el Sumi-e o pintura china llamada bellamente como "Rima de las respiraciones y la circulación de la vida" Estaba el tao, estaba el Feng Shui, el Zen contemplativo, el laberinto eterno, las danzas derviches…

¿Es moderna la Arteterapia?

¿Qué hemos realmente descubierto? - Me pregunto

¿Qué hemos puesto sobre la mesa 
que no se encontrará ya en el inconsciente humano?

Herramientas aportadas por Perls, el Psicoanálisis de Freud, la Bioenergética de Reich o Lowen, el teatro de Moreno, el Humanismo de Rogers o Maslow, el mito de Joshep Cambell, la transpersonalidad de Wilber y puede que… unificando todo lo expuesto en este escrito; la figura sin duda de Claudio Naranjo como soporte indisoluble de lo antiguo y lo moderno nombrado bajo el concepto de lo que el llama como Nuevo Shamanismo.



Ayudas y herramientas sin duda para aplicar o recetar la más bella medicina del mundo, nada más que eso. 


Los sentidos, simplificando; dejarse llevar por los sentidos, todos a un mismo tiempo y experimentar la impronta de lo que surge y brota sin interferencias ni modelos establecidos. Dejad a un lado todo eso y la curación va de camino, Comprobadlo.



domingo, 26 de noviembre de 2017

La Increíble Historia de Franz Xaver Messerschmidt




"Alguna gente no enloquece nunca. 
Qué vida tan verdaderamente horrible 
deben tener."



Charles Bukowski



Cuentan las viejas historias que el príncipe Eugenio Francisco, Príncipe de Saboya-Carignan murió de pulmonía en Viena mientras dormía, después de una noche jugando a las cartas con su vieja amiga, la Condesa de Batthyany.

Una leyenda afirma que un león que mantenía vivo en palacio murió esa misma noche. Está enterrado en la capilla de honor de la Catedral vienesa de San Esteban. Corría por entonces el 1736…

Pues en esa misma noche, repito; esa misma noche y a pocos metros de allí en la región de Suabia, en Baviera. Nació nuestro artista escultor; el insigne Franz Xaver Messerschnidt, vaya con el nombrecito… como tenga que escribirlo muchas veces no terminaré nunca el post.

Continuo que mi mente se me escapa, como casi siempre... creció en Munich, en casa de su tío el escultor Johann Baptist Straub, el que fuera su primer maestro.



A finales de 1755 se matriculó en la Academia de Bellas Artes de Viena , y se convirtió en alumno de Jacob Schletterer. Se graduó y consiguió trabajo en la Casa Imperial. En el salón de la Construcción en 1760-1763 allí realizó sus obras más conocidas del arte que más o menos designaremos como oficial; los bustos de bronce de la pareja imperial y algunos relieves que representan al heredero de la corona y su esposa. Con estas obras se unió en última hora al Barroco tardío que imperaba por entonces en las representaciones de arte que conformaban las figuras cortesanas; estando aún nuestro artista bajo la influencia determinante de Baltasar Fernando Moll.

A esta tendencia pertenecen las dos estatuas de tamaño natural que representa a la pareja imperial, encargado dicho trabajo por María Teresa de Austria y llevado a cabo entre 1764 y 1766. Es de mencionar algunos otros retratos de temas religiosos. Más una serie de estatuas por encargo de la princesa de Saboya, que han sobrevivido también.

El barroco puso fin a su obra en 1769 con un busto del médico de la corte Gerard van Swieten, por encargo de la misma Emperatriz.

Al mismo tiempo, sus primeras obras de estilo Neoclásico fueron apareciendo progresivamente, debido a la experiencia adquirida en 1765 durante un viaje de estudios a Roma.



Mucho debiera de influir en Franz los bustos de la antigua Roma ya que a partir de entonces se obsesiona por las facciones y la fisonomía del rostro, influenciado por retratos de la vieja Roma Republicana. Es digno de mencionar los trabajos realizados entre principios del año 1769-1770, que representan al conocido médico Franz Anton Mesmer

Casi al mismo tiempo, en 1770-1772 Messerschmidt comenzó a trabajar en un nuevo personaje, bueno en el busto de un nuevo personaje… ufff ya hablaremos más adelante de esta cuestión.

Franz que debía estar hasta la sopa de esoterismos y de círculos extravagantes. Seguidor de Hermes Trimegisto, autor del libro de culto el Kybalion, de quien Franz decía que era su discípulo.




Comenzó por entonces a manifestar alteraciones en la personalidad; esquizofrenia pura y dura, para que mencionar otra cosa. Seguidor de la Golden Ratio, o para que nos entendamos por aquí, de lo que los artistas del renacimiento llamaban la “divina proporción”. Que utilizaban según decían, para la constituir la belleza y el equilibrio en el diseño de la obra de arte. El divino Leonardo tendría mucho que decirnos referente a esto.

He de manifestar que también padecía de agudos trastornos digestivos, opinando los historiadores de hoy, que bien podía haber padecido la enfermedad de Crohn. Que más o menos con la simplicidad y desconocimiento del que escribe; se podría alegar como una inflamación de los intestinos.

El caso es que muy bien no le debía de ir por aquellos años a nuestro personaje la vida, que amargado salió de Viena, y desde allí en el mismo año aceptó una invitación a Munich. Allí esperó dos años para que una comisión prometida le otorgara un empleo permanente en la Corte. En 1777 se fue a Presburgo (ahora Bratislava ), donde su hermano, Johann Adam trabajaba como escultor.

Arruinado, vejado, acosado por sus obsesiones, Messerschmidt lo vendió todo y volvió a su pueblo natal, Wiesensteig en busca de refugio en una cabaña construida en las afueras.


Allí pasó los últimos nueve años de vida. Alimentándose de leche de vaca y carne de cordero, pues ya recién cumplidos los 38 años brotó de manera permanente la locura. Y como artista loco fue rechazado por todo el mundo bien pensante.

Por lo que Messerschmidt buscó refugio en su pueblo, y murió 9 años después, a los 47. A lo largo de ese tiempo Messerschmidt realizó 60 esculturas de una calidad sobrecogedora.

         - ¿El tema?

Las decenas de gestos primordiales que somos capaces de formar con nuestro rostro los seres humanos…



Se decía que hablaba con fantasmas, que se pellizcaba con ellos frente al espejo, con el fin de encontrar las muecas o gestos esenciales en el ser humano. Se contaba que mantenía un contacto astral con su maestro Hermes, que hasta el fin de su vida mantuvo una postal o dibujo de una esfinge o momia de Egipto donde residía el poder máximo del conocimiento áureo.

Pues que el filósofo Friedrich Nicolai; editor e historiador austriaco le visitó en su casa en 1781, dos años antes de morir, describió a un hombre extraño que se pellizcaba frente al espejo y que gesticulaba extrañamente con el fin de forzar el rostro y de llegar a componer una incomprensible teoría de las proporciones que, según él, gobernaban el mundo.

El artista buscaba de manera afanosa los 64 gestos primordiales. Los que, pacientemente, fue modelando en sus esculturas primorosas y alucinadas, según el filósofo. Nada creyente en fantasmas atormentados, Friedrich Nicolai atribuyó parte de la locura de Franz Xaver Messerschmidt a su castidad, (no, si al final el que no corre vuela, dice el dicho…)



Cuando le preguntó Friedrich por qué ocultaba siempre el labio inferior en sus esculturas, el artista le contestó: "Porque ningún animal de la naturaleza lo enseña".

Hoy en día una exposición de gran envergadura inunda París; en los bajos de Louvre pueden observarse los tremendos rostros de Franz Xaver Messerschmidt.

Impresionantes, sorprendentes; fuera de toda lógica, de lo que usualmente llamamos como coherente, esculpidos en un tiempo que sin duda no era su tiempo, pues su estilo moderno y atrevido superó el límite temporal de lo creativo; de aquello que marcan las modas y la actualidad de los tiempos. Todos ellos creados en una cabaña en Baviera, a finales del 1700. Un hombre que reza a un alquimista de leyenda, un mago del antiguo culto de las pirámides que habla con espectros, que le informan de la proporción perfecta de las gesticulaciones humanas Tan solo me queda una observación.


¿Quién fue este Franz Xaver Messerschmidt?


domingo, 5 de noviembre de 2017

Hundertwasser, La Piel y los Nombres



Friedensreich Hundertwasser 

"Reino de la Paz con Cientos de Aguas"



Nació en Viena, en 1928 y murió en el año 2000 y siguiendo su voluntad, fue enterrado sin un féretro, en la misma tierra. Sobre el suelo de su sepultura, se plantó un árbol.


"Según su creencia, ahora vive en el árbol que crece sobre el lugar de su regreso a la Gran Madre”




Primera piel: La epidermis


Hundertwasser significa “Cien aguas”, los otros dos normes que este artista eligió para si son: Friedensreich y Regentag, es decir - Hundertwasser entre el reino de la paz y el día de lluvia-. Dos de los estados de gracia con que se sentía identificado. “La epidermis es la zona membranosa más cercana al yo interior, la que encarna la desnudez del hombre y del pintor”. Los discursos como “al desnudo” en 1967, reclamando el derecho a la “tercera piel”, no sólo enfrentaba a la sociedad sino que imponía el lienzo de los cuerpos para pintar en él lo que nosotros somos.



Esa primera piel no sólo es la de la epidermis sino la de la infancia: ese lugar en el que nos conformamos a nosotros mismos. Hundertwasser decide aceptar esa su primera piel: “Como hijo único, me sentía responsable hacia los demás, quería demostrarles que sabía pensar, actuar, ser… mejor”. Al aceptar esos defectos, esa primera piel, aprende a aceptarse a sí mismo. Así llega a su principal descubrimiento: El camino a la felicidad en la belleza, en el mundo de lo orgánico y de lo elemental.




Segunda piel: La ropa


Hundertwasser nacido en Austria en 1929 deja su país en 1949 para seguir su destino, o como dice para definirlo él mismo. Llega al Norte de Italia donde conoce a René Brô al que seguirá a París. En París descubrirá un circuito artístico paralelo y oculto al que regentaba la Escuela de París. En este círculo el arte tiene la sencillez y la experimentación del que está libre.

Hundertwasser fabricaba su propia ropa. Su figura desgarbada, con trajes realizados con fragmentos de diferentes telas, empieza a ser una figura familiar en las exposiciones y eventos. Su ropa denuncia los tres males de la segunda piel: - La uniformidad, la simetría en la confección y la tiranía de la moda -.





Tercera piel: El hogar



Esta es la más compleja de las ideas de Hundertwasser y a la que dedicó más tiempo a lo largo de su vida. Para explicarla es más sencillo recurrir a sus propias palabras:

"Algunas personas dicen que las casas consisten en paredes. Yo digo que las casas consisten en ventanas. El que vive en una casa debe tener derecho a asomarse a su ventana y a diseñar como le apetezca todo el trozo de muro exterior que pueda alcanzar con el brazo. Así será evidente para todo el mundo desde la lejanía, que allí vive una persona. Cualquier clase de diseño personal es mejor que la estéril muerte". 

Nuestras casas están enfermas desde que existen planificadores urbanos dogmáticos y arquitectos de ideas fijas. Todas estas casas, que tenemos que soportar por miles, son insensibles, carecen de emoción, son dictatoriales, crueles, agresivas, lisas, estériles, austeras, frías y prosaicas, anónimas y vacías hasta el aburrimiento. Nuestras ciudades son la realización de los caprichos dementes de arquitectos criminales que nunca hicieron el juramento hipocrático de la arquitectura: me niego a construir casas que puedan dañar a la naturaleza y a las personas. Un buen edificio debe lograr unir dos cosas: La armonía con la naturaleza y la armonía con la creación humana individual. Somos simples huéspedes de la naturaleza y deberíamos comportarnos consecuentemente. 

La naturaleza debe crecer libremente donde cae la lluvia y la nieve; lo que está blanco en invierno, debe ser verde en verano. Todo lo que se extiende en horizontal bajo el cielo, pertenece a la naturaleza. En las carreteras y los tejados deben plantearse árboles. La relación entre el hombre y el árbol tiene que adquirir proporciones religiosas. Así, la gente entenderá por fin la frase: la línea recta es atea.



A lo largo de su vida Hundertwasser diseñó, construyó y reparó edificios en diferentes países con su idea y discurso en mente. Emparentadas con la arquitectura de Gaudí y otros arquitectos, surgieron casas de departamentos, museos, iglesias ecuménicas, centrales térmicas, balnearios, jardines de infantes y restaurantes, siguiendo la línea, como aquella primigenia espiral, que rompe la línea recta y les da tanto al individuo como a la naturaleza, un hogar para amar.



Techos cubiertos de césped, paredes tachonadas de colores como un rompecabezas, ventanas desiguales, al igual que timbres y cerraduras, aprovechando de la variedad de la fabricación en masa, adaptándose a paredes y suelos irregulares y árboles inquilinos viviendo en los balcones, son las características fundamentales del - Médico de la arquitectura -, del “derecho a la ventana”.







Cuarta piel: El Entorno Social y la Identidad


Hundertwasser fue hijo único pero siempre estuvo rodeado de un círculo de amigos íntimos con los que no sólo compartía la amistad sino que eran sus colaboradores en todos sus trabajos.


Para Hundertwasser la identidad no estaba conformada sólo por quien somos sino de quienes nos rodeamos, siendo la familia y los amigos el círculo menor ampliándose hacia la vecindad, la región y el país. Opuesto a la Comunidad Europea como una despersonalización en gobiernos y decisiones, abogó por la paz de Palestina creando una bandera que aunaba la estrella judía con la luna árabe enBandera de la paz para la tierra prometida”, buscando siempre la paz en esta identidad. 

También se dedicó a trabajar con elementos de identificación nacional como las banderas (diseñó una para Australia que eliminara la influencia de la Union Jack), estampillas e incluso matrículas de coche que dentro de la normativa respeten el origen regional de cada persona.






Quinta piel: El Entorno Mundial, Ecología y Humanidad


Ciudadano austriaco y de nacionalidad neocelandesa, hasta los últimos años de su vida Hundertwasser daba unas dos vueltas al mundo al año a bordo de su barco: Regentag (día de lluvia), para mantenerse al ritmo pendular del planeta. Sus campañas siempre trabajaron en pro de la ecología, contra el racismo y a favor de la paz sin adscribirse ni dejarse influir nunca por partidos políticos o tendencias ideológicas. Su obra siempre fue la obra del artista.



Desde los años 80 estuvo apoyando constantemente campañas contra la energía atómica, a favor del uso del transporte público, la plantación de árboles, la salvación de la lluvia. Una nueva forma de arte se plasmó en la producción masiva de carteles y posters de gran calidad para diversas campañas en diferentes regiones del planeta. Siempre trabajando y apoyando a diversas causas parece estar en todas partes. Porque él mismo sabe que el trabajo es enorme y que él no podrá acabar ni una mínima parte. Pero el trabajo que realice será su obra artística.



"La quinta piel se extiende hasta el infinito"




jueves, 2 de noviembre de 2017

Hundertwasser; Acercarse al Hombre que Amaba a los Árboles




“La naturaleza es libre de crecer, 
allí donde cae la nieve o la lluvia.

Allí donde todo está blanco en invierno, 
todo debe estar verde en verano.

Lo que es paralelo al cielo pertenece a la naturaleza
hay que plantar árboles en las calles y en los tejados; 
en la ciudad tenemos que volver a respirar el aire del bosque…"

"La relación hombre-árbol debe adquirir dimensiones religiosas


Hundertwasser




1928. 

Hundertwasser nace en Viena un 15 de diciembre. Será el único hijo de una madre judía y un padre ario. Su nombre verdadero Friedrich Stowasser.

1929.

Muerte del padre. Su vida familiar se limitó a una relación exclusiva con su madre, basada en un apego instintivo y una profunda ternura irónica. La madre empleada de banca, encarnaba los valores de la pequeña burguesía de su época. Permanece en el anonimato -le solía decía- si quieres vivir en paz’.
Cuando percibió que en su hijo se estaba afirmando en una personalidad ‘diferente’, sintió un gran temor. Temor que no se calmó cuando llegaron los primeros éxitos de su hijo, a los que ella todavía asistió. Lo cual le confería un carácter taciturno: pensaba demasiado y tardaba en reaccionar y cuando lo hacía era excesiva lentitud. Pero quizá esa particular forma de ser fue la que llegó a convertirle en un gran pintor.

1938. 

‘Anschluss’ (anexión de Austria al III Reich). Al ser mitad ario, esto le permitirá sobrevivir junto a su madre, pero los nazis exterminarán al resto de su familia materna.

1949. 

Abandona la escuela de Bellas Artes de Viena, donde apenas ha pasado tres meses. Viaja Italia de norte a Sur. Sin dinero llega a París apoyado por su amigo el pintor René Brô (a quien conoció en Italia); y la hospitalidad de la familia Dumage que le acogen en Saint-Mandé; a Brô agradecerá el pintor ‘haberle abierto las puertas de la belleza’. Guarda en el armario viejas camisas y americanas, comenzando a diseñar su propia ropa con trozos de tejido que le caen en las manos; empieza a confeccionar sus calcetines y sus zapatos. Su gorra aparecerá un poco más tarde, cuando el pelo se le comience a escasear… tejidos abigarrados a modo de sombrero abombado. Hundertwasser iba de bohemio por la vida.Un verdadero bohemio y un nómada, en el sentido de viajero.

Dice Restany que en aquella época la singularidad de su atuendo acentuaba su aureola de talento artístico o de genio en Ciernes. En el ambiente de la marginalidad intelectual su segunda piel le serviría de pasaporte social. Es el año en el que pasará a adoptar el nombre por el que será Reconocido.


1950. 

Brô y Hundertwasser colaborarán en las pinturas murales de Saint Mandé.

1952. 

Vende la colección de sellos que le legó aquel padre al que no conoció y le sirve para cubrir los gastos de su primera exposición en Viena, en el Art Club.

1953. 

Pinta su primera espiral en el taller de su amigo René Brô. Este símbolo servirá a lo largo de su carrera para expresar su particular visión del mundo y su relación con la realidad exterior. Hay, según Restany una especie de metáfora biológica en este hecho, que le crece por ósmosis y se conforma a partir de niveles de conciencia, sucesivos y concéntricos. Para Hundertwasser el hombre tiene tres pieles: su epidermis natural, su ropa y su casa.

Desarrolla su teoría del transautomatismo; que era al mismo tiempo una crítica del analfabetismo perceptivo del público y la necesidad de una participación creadora de éste en la obra de arte. Donde se retoma la idea preferida de Marcel Duchamp; "son los observadores los que crean el arte." 

Humanismo de evidencia visual. Con la educación que se nos da, la sociedad suscita en nosotros automatismos reflejos, que no nos permiten sentirnos a gusto en nuestra segunda y tercera piel, desviándonos de nuestro fin auténtico que es el bien.

1955. 

Expone, gracias a Carlo Cardazzo, en la Galería del Naviglio.

Nos cuenta Restany: "Una libélula se posa en su mesa de trabajo. Resplandece en toda su gama de colores: ¡Es la modelo más bella! Conforme la va pintando, según dicta la imaginación, los fascinantes colores de la libélula se trasladan a la acuarela. Cuando termina la obra, la libélula ha muerto y está completamente gris." En ese emotivo poema ‘Libellacquerellula’, Hundertwasser describe la transición (tal vez debería decir migración) de los colores a lo que él ha creado.

1957. 

‘Gramática del ver’

1958. 

Año del ‘Manifiesto del Enmohecimiento contra el racionalismo de la arquitectura’. Postura fundamental en materia de sociología del hábitat y de convicción naturista. El moho es la metáfora del poder creador de la naturaleza, al germinar, sometido a su ley orgánica de expansión hará fermentar las estructuras y reventar la línea recta en la casa. Cada habitante debe cultivar su propio moho doméstico. Esta poderosa imagen se materializará en conceptos estructurales sucesivos. El hombre, si quiere vivir en armonía con la naturaleza, debe tomar conciencia de su derecho más innato: el derecho al diseño individual de la fachada de su casa. Este manifiesto recupera los temas del transautomatismo, desde el punto de vista del hábitat individual y colectivo.

1959. 

Primer addendum del ‘Manifiesto del Enmohecimiento’ y que incluye una lista de construcciones ‘sanas’ que el autor juzga ejemplares para la época actual: Entre ellas, Antonio Gaudí en Barcelona.



Completa ‘La gramática de ver’: andar descalzos, una vida libre de obligaciones económicas alimentándose de cereales, la práctica del narcisismo como única forma de altruismo.


Bazon Brock, Hundertwasser y Herbert Schuldt durante la acción ‘La línea de Hamburgo’, en la escuela de Bellas Artes de Lerchenfeld, 1959

Gracias a la ayuda de su amigo Siegfried Pope, uno de sus primeros coleccionistas, es nombrado profesor en la Escuela de Bellas Artes de Lerchenfeld (Hamburgo). Ocupa su plaza en octubre y exhorta en vano a los alumnos a que abandonen la escuela. Tres meses después encuentra una ocupación para ellos: durante dos días y dos noches, pintarán en las paredes del aula, en la puerta y en las ventanas, una línea interminable a lápiz, a la tinta y al óleo. Trazaron ‘La línea de Hamburgo’. Puede suponerse lo que eso supuso para el academicismo, ¿no?

1960. 

‘Acción Ortigas’. Con motivo de su exposición en casa de Raymond Cordier. Propone a 200 personas que beban un caldo de ortigas hervido en un recipiente para la colada… Nadie lo quiso probar pero él se tomó el brebaje; en el recipiente quedaba aún algo de detergente y el artista enfermó y necesitaría de 20 años para dejar de padecer esa tenaz pirosis.

1961. 

Este año vivirá en Japón. Cambia también su nombre. Primero Friederich, y después Friedreich.

1964. 

Segundo addendum del ‘Manifiesto del Enmohecimiento’. Muy breve subraya que la actividad del arquitecto debe subordinarse a los deseos de los moradores, reforzando así el derecho de estos a su tercera piel.

1967. 

En Munich, el 12 de diciembre, en un acto del Pictorarium pronuncia su discurso ‘Al desnudo’ abogando por la tercera piel.

1968. 

En Viena, protesta de nuevo desnudo contra la estéril arquitectura rectilínea como preámbulo a la lectura del manifiesto ‘Los von Loos’.



Se compra en Sicilia un viejo velero de madera con el que viaja a Venecia. Anclado en la laguna de Venecia, Hundertwasser vivirá, trabajará en él, y recorrerá las costas del Adriático durante los próximos 5 años.

Nuevo cambio de nombre: Friedensreich (reino de la paz) Hunderwasser Regentag (día de lluvia). Más adelante en el tiempo añadirá el de Dunkelbunt (colores vivos, un poco tristes, como animados por un fulgor que viene de las profundidades, ¿una reminiscencia de las flores del herbolario de su infancia? - nos pregunta Restany).

Año de su ‘Discurso al desnudo’ y del manifiesto ‘Los von Loos’ (Apartándose de Loos). En 1908 , Adolf Loos había manifestado en Viena que ‘la ornamentación es un crimen’, como reacción a los excesos florales de Jugendstil. La arquitectura racionalista recuperó este mensaje para formar su credo. Hundertwasser quiere tranquilizar al ciudadano y provocar en él el deseo de ejercitar en él su derecho a la ventana, tomando partido por el valor decorativo de la arquitectura.

Estos cuatro años se sitúan bajo el signo del ‘Regentag’ y de la fluidez existencial. Hundertwasser vive y trabaja en su barco, sobre el agua.

1972.

Restany señala fecha a partir de aquí el comienzo del gran cambio ideológico de Hundertwasser; donde a la envoltura de las tres primeras pieles, vendrán a sumarse otras dos: la cuarta piel del hombre es el entorno social (desde la familia a la nación, pasando por los amigos que uno elige). Y la quinta piel sería la planetaria: el destino de la biosfera, la calidad del aire que respiramos, el estado de la corteza terrestre que nos nutre y fomenta nuestra existencia. Hundertwasser es ya un pintor de éxito, con más de 20 años de carrera a sus espaldas.


En este año, la amistad con Joram Harel se convierte en su agente y confidente, le expatria de todas las obligaciones materiales y le permite vivir según su más querido deseo; es decir en armonía con la naturaleza y actuar en cada momento de su existencia mundana en completa sintonía con sus principios.




También muere su madre. A la que el artista estaba profundamente unido y que deja un enorme vacío que ninguna mujer logrará llenar nunca, a pesar de que hubo multitud de mujeres en su vida. Se trata de un punto crítico en su vida, ‘die kehrtwendung’ (la vuelta atrás). Éste es el título del discurso que pronunciará dos veces, en Viena y en Pfäffikon (Suiza) . Su arte se identifica cada más íntimamente con las opciones fundamentales de su visión del mundo.


Publica su manifiesto ‘Tu derecho a la ventana – tu deber al árbol’. Este manifiesto supone la reanudación de su actividad ideológica militante. Aquí ha precisado ya el discurso ideológico que se gesta en el 58. Y que supone el comienzo de toda una serie de acciones, que completarán la receta de la felicidad en la tierra… Hundertwasser declarará también la guerra a la contaminación en todas sus formas: la polución atmosférica, el peligro nuclear, los atentados contra la naturaleza y la destrucción del patrimonio cultural.




“No sobrevivirás si no amas 
al árbol como a ti mismo”

1973. 

En el marco de la Trienal de Milán, Hundertwasser da un paso más con el ejercicio de su deber al árbol. Planta doce árboles-inquilino en las ventanas de una de las fachadas más nobles de la Via Manzoni e interrumpe la circulación por la noche … Lo que era un símbolo de la visión del pintor durante el desarrollo de la teoría será pronto aplicable a la pintura a partir de este año y los árboles inquilino abandonan los balcones para interrumpir en los cuadros de Hundertwasser.

Descubre Nueva Zelanda con motivo de una exposición itinerante de sus obras por las principales ciudades de este país. Y que alegría tuvo cuando en una de esas visitas descubrió la casa de Ivan Tarulevic, en la costa de la Bahía de Plenty, con ovejas pastando en el tejado.

Presenta su primer álbum de litografías japonesas ‘Nana hyaku mizu’: es el primer europeo al que los maestros japoneses graban sus obras.

1974. 

Llegada a Australia. Participa en la campaña, en que el país se encuentra inmerso, con entusiasmo. Campaña a favor del proteccionismo de la naturaleza. Dibuja el cartel de la ‘Conservation Week’. Y a este seguirán otros en la misma línea. Pero quizás el primero sea el más bello y fascinante.

1975. 

Aseos de humus

"Quien utiliza los aseos de humus no tiene miedo de la muerte, porque nuestra mierda hace posible nuestro renacimiento… el olor del humus es el olor de Dios, el olor de la resurrección, el olor de la inmortalidad"

1976. 

Se embarca en Tahití a bordo del ‘Regentag’ destino a Nueva Zelanda que se convertirá en su segunda patria y donde, a partir de entonces, pasará una media de seis meses al año, en Kaurinui Valley, cerca de Kawakawa, en la isla del norte.

1977. 

Es víctima de dos accidentes y permanece dos meses en el hospital de Kawakawa. Abandona Nueva Zelanda y se dirige a la Amazonia, donde remonta el Río Negro, a partir de Manaos.



1978. 

En Venecia diseña ‘La bandera de la paz en Oriente Próximo’. Una asociación, un grupo, un partido, una etnia o una nación se reconocen por determinadas señas de identidad, empezando por la bandera. La bandera hace las veces de segunda piel de la nación.

Invitado por el presidente de Senegal Léopold Sédar Senghor realizará una serie de sellos para el servicio de correo senegalés. Preparará una serie de cuadros nuevos para una exposición itinerante, que se inagura en Nueva York (galería Aberbach) con el título de ‘Hundertwasser pinta’.

Junto con Brô pasa los meses de este invierno trabajando juntos en los bosques austriacos.

1979. 

El manifiesto ‘La Santa Mierda’ (Pfäffikon)

La mierda se convierte en tierra que reposa sobre el tejado -se convierte en hierba, bosque y jardín-, la mierda se convierte en oro… El círculo se cierra y deja de haber deshechos… el elemento constitutivo de nuestra resurrección… la mierda es nuestra alma

1980. 

Pasa el verano pintando en la isla de Porquerolles. El alcalde de Washington D. C., Marion Barry Jr., proclama el 18 de noviembre ‘Dia de Hundertwasser’. El artista planta oficialmente los doce primeros árboles en Judiciary Square, de los cien previstos. Regala al alcalde el primer ejemplar de su cartel ‘Plantad árboles-luchad contra el peligro nuclear’, que ha confeccionado para la campaña ecológica de Ralph Nader y pronuncia varios discursos, uno de ellos en el Senado de los Estados Unidos, a favor de la ecología contra la energía nuclear y en pro de una arquitectura más respetuosa con la Naturaleza y con el hombre.

Este año es una fecha clave en la carrera de Hundertwasser. La ciudad de Viena presenta la maqueta de la futura ‘Casa de Hundertwasser’ en la confluencia de la Löwengasse con la Kegelgasse. Así se convierte en constructor y declara su vocación de ‘médico de la arquitectura’.

1981. 

Un texto redactado en este año, ‘Zell and See’ (El color de la arquitectura, que no llega a pronunciar) culmina lo expuesto en el manifiesto ‘Los von Loos’ del 68.


Trabaja en el proyecto de la Hundertwasser-Haus de la Löwengasse, cuya maqueta presentó oficialmente al Ayuntamiento de Viena el año anterior, por encargo de éste. El poder político se dirige al artista, que comienza a trabajar como arquitecto a los 52 años, porque ha decidido apostar por el poder del arte. Y eso supone un juego poético en el espacio urbano; se le está pidiendo que edifique espacios dispensadores de felicidad, porque además serán viviendas sociales (50 apartamentos de diferentes medidas y 37 plazas de garaje), y ese gesto tendrá el doble de sentido. La primera piedra se pondrá en la esquina de la Löwengasse en el año 1983.

Y Hundertwasser siente al respecto que este primer proyecto será su gran obra. Una vez realizada tendrá un valor ejemplar y reflejará su proyecto completo de la sociedad a través de la afirmación tangible de sus convicciones arquitectónicas. Y la realidad dará la razón al teórico de la arquitectura, que se convierte en médico, especialista del ‘reediseño’ de las viviendas enfermas.


Con motivo de la entrega del Gran Premio Nacional austriaco, que se le concede, pronuncia un discurso en Viena el 14 de febrero, de carácter profético, visionario y entusiasta: ‘El arte hipócrita y las pretensiones del poder político-cultural’, que le vale una carta entre apenada y encolerizada de su biógrafo y amigo Wieland Schmied. En ese discurso califica al arte contemporáneo de ‘degenerado’.

Junto con Brô viaja por la India, Nepal y Nueva Zelanda. Brô es el modelo de complicidad existencial y de intimidad espiritual que Hundertwasser buscó a partir de 1972. La fecha de la muerte de la madre. Pero tendrá sintonía intelectual con Joram Harel, Peter Pelikan, Alfred Schmid, Wolfang Seidel, Claudio Barbato, Wörner. Y esta lista se amplía a diario…. contando también con los marinos del ‘Regentag’, algunos amigos de París, algunos granjeros de Nueva Zelanda, un presidente africano y dos astrólogos de Viena. Esto es significativo para reclamar la importancia que adquiere a partir de algún punto la cuarta piel para Hundertwasser.

Lejos ya de aquel 1959 contestatario, hay un acercamiento a la Escuela que se traduce en una renovación de su actividad docente. El pintor es nombrado profesor de la Academia de Bellas Artes de Viena. Y redacta los ‘Estatutos para la Escuela Hundertwasser’, que se encargará de poner en práctica su ayudante Peter Dressler.

1982. 

Año del ‘Water plant purification system’. El sistema de depuración del agua con plantas acuáticas, que se inspira en la técnica de la doctora Käthe Seidel (Krefeld). Así funciona el ciclo orgánico de la típica casa ecologista-naturista de Hundertwasser: el humus de los aseos alimenta la hierba del tejado y los árboles inquilino en las ventanas. Esta vegetación recoge el agua de la lluvia, que se incorpora el circuito de la alimentación doméstica. Las plantas acuáticas de filtrado purifican el agua sucia. Para Hundertwasser la evolución conduce al hombre a su perdición.

Termina 16 cuadros en Nueva Zelanda y se lanza a una acción mundial bajo el signo del arte al servicio de la paz, como atestigua su cartel ‘Artistas por la paz’. El cartel, los carteles de las campañas múltiples en las que se embarca, se convierte, de esta forma, en el elemento más directo de la moral práctica de Hundertwasser. El medio más eficaz de sensibilizar a la opinión pública.

1983. 

Dibuja un proyecto de bandera para Nueva Zelanda (Koru)

“La ley de la naturaleza es la ley del arte, la del juego aleatorio de la creatividad espontánea. Los detalles más espectaculares de la belleza de la naturaleza se nos presentan con total gratuidad. ¿Para qué sirven los preciosos dibujos sobre las alas de las mariposas o sobre las plumas del pavo real?”

1984. 

Obtiene el premio al sello más bello y la medalla de oro del Presidente italiano Sandro Pertini, por el sello de 1’20 francos suizos de las Naciones Unidas, en Ginebra. Y más adelante habrá otras obras… otros premios…. Aunque el primer encargo data de 1975, y posteriormente los encargos se sucederán con regularidad.

1986. 

Otro proyecto de bandera para Australia. Con motivo de una estancia en Sydney: la Uluru (la montaña sagrada de los aborígenes)

Muerte de su amigo René Brô en París.


“La belleza es siempre funcional. Es la base de todos los logros tecnológicos de la ecología. 

La prueba es la siguiente: estoy convencido de que las alas de las mariposas desplegadas al sol son recolectores de energía que actúan a la manera de paneles fotovoltaicos de la energía solar, e incluso de forma más eficaz, gracias a la belleza del diseño que engalanan las mariposas y que contrasta con el rigor geométrico de los paneles colectores industriales”.

1987. 

Transformación del Palacio de Bellas Artes de Bruselas para Europalia 87.

1988. 

Será un año este cargado de expectativas militantes. Pero, sobre todo, se lanza a una apasionada campaña contra la decisión del Estado austriaco de cambiar el dibujo y el color de las placas de matriculación de los coches (fondo negro). Un asunto que levantará mucho ruido y desembocó en una votación del parlamento. Ganarán los socialistas que apoyan el fondo blanco. Hundertwasser se opuso también a la adhesión de Austria a la Unión Europea.

Hundertwasser ve en la unión de Europa la aniquilación de su proyecto de sociedad y la desaparición definitiva de las pocas huellas que ha dejado el territorio austriaco… Para él, la bandera de la Unión Europea es un plagio de la bandera de los Estados Unidos. Y pronostica para la Europa Unida el destino del Titanic y la inminencia del naufragio del barco de Maastrich, que hace agua por todas partes, le confirma sus temores.

1989. 

Hundertwasser diseña la decimonovena edición en 24 tomos de la enciclopedia Brockhaus, en una edición limitada de 1800 enciclopedias. Cada tomo de esta edición difería en el color de la encuadernación así como en la contraportada, de esta forma cada ejemplar era único en su estilo.

1991. 

Hundertwasser transformó en ‘pueblo’ el vecino aparcamiento en la Hundertwasse-Haus, Kalke: lugar de encuentro, café, librería, centro comercial.

1992. 

Es el año del comienzo de ‘Arquitectura creativa; parábola de la creación’, de la exposición de sus maquetas en varios centros comerciales alemanes, el año en que termina la maqueta de Blumau y en el que también se erige en Tokio el Monumento de la cuenta atrás del siglo XXI, con una estación depuradora sobre columnas, para la cadena de televisión TBS.

1994. 

Diseño del diccionario de latín Stowasser, redactado por Josef Stowasser, tío lejano de Hundertwasser.

1995. 

Pinta y trabaja en un proyecto de Biblia ilustrada que publicará la editorial Pattloch en Augsburgo. Y completa así su gran trilogía bibliográfica. Formato: 20 x 28,5 cm, 1.688 páginas, 80 ilustraciones a doble página. Cada Biblia muestra una combinación de colores en las encuadernaciones, de tal forma que se mezclan los tonos coloridos con las mallas metálicas de las estructuras. Cada tomo se ha elaborado a mano.

2000. 

Hundertwasser muere de un ataque al corazón el 19 de febrero, en el Océano Pacífico, a bordo del Queen Elizabeth II. Es enterrado desnudo sin ataúd que lo separe de ‘su tierra’, como él llamó a Nueva Zelanda. Y se planta un árbol encima, conforme a su voluntad. Para vivir a través de él.